miércoles, 23 de noviembre de 2016

Amor sincero















No se si mi forma de amar es perfecta, ni lo pretendo, pero te aseguro que todo hasta lo más mínimo lo doy de corazón y sin dobles intenciones. 

Solo quiero un amor sincero, estoy cansada de mentiras y hazañas innecesarias que no me llevan a ningún lado.

Pero con tanto peso se me hace imposible alzar al vuelo. Quiera despegar las alas y hallar un rumbo con sentido, donde el abrazo sea cálido, las palabras sensatas y la sonrisa me llene.

Cambio ratos de hastío por largas charlas; labios resquebrajados por besos intensos; sonrisas fingidas por sonrisas de felicidad; y lo más importante, un cariño inmenso por algo de luz para este corazón marchitado.

Contigo












Tengo ganas de mirarte de cerca y saber que se siente al robarte un beso, 
llevo tanto tiempo esperándote que se me hace eterno.

Me gustaría ir de tu mano y recorrer el mundo sin miedo, 
fundirme en un abrazo contigo y que no nos moleste ni el aire.

Quiero contarte el oído lo que siento por ti, y sin más navegar por tu pecho, 
recorrer hasta el último centímetro de tu piel y de tu alma.

Reír a carcajadas una y mil veces, hasta que se nos olvide nuestro propio nombre,
dormir junto a ti y dibujar un suspiro en tu espalda, eso quiero.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

De piedra














Ser de piedra y no dejar latir el corazón, 
ahogarlo en pretextos y falsas metas.

Ser pequeño cuando sueñas con ser gigante,
o acariciar las nubes y rozar el cielo.

Hacerse diminuto hasta el punto de dejar de existir, 
respirar bajito, casi en silencio y volver a salir.

jueves, 6 de octubre de 2016

Frío
















Frío, frío del verbo sentir.
Siento frío cuando pienso en ti 
y no te veo,
cuando te busco continuamente 
y acechas en mi mente.

Busco tu mano y no estás,
sueño contigo,
¿En dónde te escondes,
a dónde vas?

Te miro desde lejos,
como si fueras un misterio,
una clave que quiero descifrar.

Dime frío, ¿dónde estás?

martes, 13 de septiembre de 2016

Hacerte mio, volverme tuya















Contempla mi mirada, sedienta por robarte un beso.
Mis labios te reclaman, mi sonrisa te espera y yo, 
ardo en deseos de tenerte entre mis brazos.

Tengo sed, sed de ti. 
De verte cerca, de admirar tu sonrisa 
y fundirme en un abrazo.

Y aprisa o despacio, las ganas siguen presente.
De que un día de estos te tenga de frente 
y sin más pretensión robarte un beso.

Y hacerte mío, y volverme tuya.
Devorarte hasta calmar esta sed de ti.