miércoles, 29 de noviembre de 2017

Te soñé














Ayer soñé con tus manos 
recorriendo mi cuerpo,
con tus besos consumiendo
mis labios,
soñé contigo y con el
hambre que aún te tengo.

Soñé con uno de esos abrazos
que te parten en dos,
que te guardaba en mi corazón
desde hace tiempo,
y que esa risa que un día vi,
desde entonces me conquistó.

Ayer te soñé, pero no importa,
porque sueño tantas cosas,
que al final sólo se quedan en eso... 
en un sueño.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Para cambiar el mundo
















Para cambiar el mundo, empieza por cambiarte a ti mismo.
Ámate más que a nadie y reparte ese amor, intentando que los de tu alrededor también se amen. 
Siempre que puedas ofrece tu apoyo, al que se caiga y lo necesite.
No guardes rencores ni demasiados temores, que sólo te dañan y no te ofrecen nada bueno, 
mejor deséchalos.
Para cambiar el mundo, intenta cambiar tu tristeza por una sonrisa, la frustración por motivación y el odio por amor.
Pero sobre todo comparte momentos y tus alegrías, que el mundo ya está demasiado podrido, como para guardar más mierda.

¿A quién?

¿A quién dedicaré mis poesías? ¿cuántas notas borraré de ese papel?
¿Qué abril regalaré y a quién, si no es a ti?
No importaría si la tinta se secara o el sol dejase de brillar, pues si ya no iluminas mis días, que más dará...

Delirios

El mundo se ha vuelto insensible... 
Uno, ve a alguien llorar y mira hacia otro lado, uno cuenta sus dolores y el otro sólo escucha un par de minutos mientras se distrae en su mundo. Y luego nos preguntan que por qué no hablamos lo suficiente, cuando mayormente cada uno mira por si mismo y de cada cinco amigos sólo confías en uno.
Es irónico pedir apoyo sabiendo que les importa un bledo... Por eso prefiero callarlo y de vez en cuando desahogarme en un papel.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Déjame



Déjame contemplarte y recorrerte,
mirarte desde dentro hacia fuera,
y entre mis brazos tenerte.

Déjame darte algo de mí,
que tu piel se junte con la mía,
y que nada se nos interponga.

Déjame dormir sobre tu pecho,
amarte más, de principio a fin,
y que creemos nuestro propio techo.

Déjame cantarte al oído, susurrarte 
y sacarte mil sonrisas cada día,
que soñemos juntos en cualquier parte.

Déjame... quererte sin más.