lunes, 25 de enero de 2016

Silencio (poema)



Silencio, que no quiero oír ningún ruido ni respirar demasiado fuerte.
        Silencio, que se queman mis entrañas y muero lentamente.

        Silencio, que se apaga la luz de mi cabeza y todo se oscurece.
  Silencio, que se me clavan mil puñales y siento como escuecen.

Silencio, que estoy viva pero con los ojos cerrados.
Silencio, que aún vivo pero me mata el desengaño.

Silencio, quiero morir un ratito y luego despertar.
Silencio, que se que volveré a subir y a volar.

Silencio, que me matan pero sigo en pie como un roble.
Que oscurece, pero llegará la luz... SILENCIO!









viernes, 15 de enero de 2016

Cabreada




Cada vez me va importando menos todo, no literlamente, sino en el sentido de ser más fuerte y mirar siempre pa alante y dicho sea de paso, mirar por mi misma.
No siempre puedo tener una cara buena para todo el mundo y dejarme manipular, ¡para nada!
Me revienta las narices la gente que va con buena cara y te da una puñalada, para qué voy a aguantar eso...
Lo se... pierdo la paciencia, me enervo y dejo de ser tan buena. Pero no es para menos.
Estoy cansada... harta de que me tomen por la "tonta buena" y que muevan los hilos a su antojo, como si no me percatara de ello. Al final llega ese día en el que no aguantas lo más mínimo y prefieres estar sóla que mal acompañada.


El vaivén de las olas


















Me senté en las escaleras de la playa a contemplar el vaivén de las olas. Aquella noche de luna llena tan mágica, sentí como el mar me llamaba.
Parecía que el viento y las olas arrastrasen pensamientos y recuerdos, de aquí para allá. Me sentía tan conectada con el mar, que por un momento pensé que nuestra vida es así... como la brisa del mar y sus olas.
Escuchas las olas ir y venir y te relajas, te sumergues en esa melodía de la naturaleza.
Y es que la vida a veces es como un tsunami, se lo lleva todo y no te da tiempo de reaccionar. Abres los ojos y encuentras un día muy distinto al anterior, con algo de vacío y pesadumbre, esa desolación... como una ola que se lo lleva todo.
Pero siempre hay esperanza de algo mejor. Después de la noche, llega el día y con él un mar más sereno.
Eso debemos tener en cuenta... que de los días grises salen los de color y con ellos una nueva esperanza, una sonrisa, un reto... ¡un nuevo día!

lunes, 7 de diciembre de 2015

Un mundo mejor es posible

















Suena el violín al compás de las olas,
sueñan los pájaros poder volar sobre la alcoba.

Pasaje en mano y viajar al mundo de los sueños,
cerrando los ojos veremos el eterno cielo.

Brillando con magia está esa estrella en tu cabeza,
te hace flotar, imaginar, y por un momento perder la certeza.

Quiero imaginar y hacer real un mundo sin guerras,
donde no hayan armas y reine la paz sobre la Tierra.

La utopía de un mundo más sano debería ser real,
sin embargo, vivimos en un mundo que empeora sin cesar.

Entre locos se debate temas como la guerra, 
la contaminación y el hambre.
Más sin solución aparente, 
nos matamos los unos a los otros constantemente.


Nostalgia




















Viene de vez en cuando y te hace suspirar, te sacude el alma y te hace soñar.

Controla tus pensamientos por unos minutos, te sumerges en los recuerdos y pretendes flotar.

Y no se si es mejor o peor tener una nostalgia positiva  y llena de buenos momentos. Porque más los recuerdas, pero al menos te llenan de vida, te dibujan la sonrisa en la cara... pero sabes que sólo es eso, nostalgia.

Y anhelas que se repitan esos instantes, esa magia, que vuelva la luz a tu vida.
Creo que es hermosa una nostalgia llena de buenos recuerdos, te da fuerzas y te aporta algo especial.