viernes, 22 de abril de 2016

Agonía




















El silencio recorriendo cada poro de mi piel,
latiendo con miedo y resignación.

De carne somos, más vivimos como si
fuéramos de hierro,
que tortura es esta... ya no entiendo nada,
y siento miedo.

Me desato el nudo en mi garganta,
y parece que el tiempo se detiene,
no sé porqué siento esta agonía
que me mata lentamente y me vence.

Tanto vivir y morir, me va destruyendo
sin cesar, subir y bajar continuamente,
todo viene cuesta arriba y a veces 
te supera, pero lo mejor es ir de frente.

martes, 1 de marzo de 2016

El día que lluevan pianos


Me acuerdo como si fuera ayer, todo está grabado en mi mente a la perfección.
Esos nervios al conocerte, ese cosquilleo intenso y las ganas de devorarte a besos. Sacaste lo mejor de mi, y eso es algo muy especial. ¿Cómo olvidar las risas, las tardes de domingo y esos consejos que me sanaban?
Sin duda puedo asegurar con total certeza que fuiste lo mejor que me pasó en la vida, nunca imaginé que alguien pudiera dar ese giro tan radical a mi vida, y todo para bien.
Ahora sonrío más, a pesar de no tenerte a mi lado, no me faltan las fuerzas y confío en mi. Poco a poco voy creciendo.
Te aseguro que eres enorme, y que me faltarían muchos años de vida para poder agradecerte todo lo que hiciste por mi.
Me enseñaste a crecer, a bailar bajo la lluvia, a reír a carcajadas, a corregir mis dudas y mis miedos, y a poder ser "yo misma" sin ningún tipo de complejo. Y lo más importante... me hiciste inmensamente feliz.
Se que no sirve de mucho darle vueltas, pero esto es una nostalgia bonita, no tengo miedo de recordarte. Porque es algo que me llena de paz y de fuerzas.
Y si alguien me preguntase, cuándo dejaré de quererte, claramente le diré... le olvidaré el día que lluevan pianos.

Raíces podridas



Invertebrado está mi cuerpo 
y necesita de los huesos que sostienen a la vida,
me falta el aire de vez en cuando, 
y me pregunto dónde se hallará la salida.
A veces agacho la cabeza y me pesa el mundo, 
me cuesta tanto sostenerlo,
me pierdo entre las raíces de mi propio árbol, 
es tan difícil comprenderlo.

No me quiero amarrar a ningún puerto poco seguro, 
pero aún así quiero navegar,
como me gustaría dejarme llevar por las olas 
y el viento y llegar a un sereno mar.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Eterna melodía


Se miraron por primera vez aquella estrellada noche,
y ella juró no haber visto nunca una sonrisa tan hermosa,
él, con magia en su alma le habló de la vida y sus acordes.

Toqué su pecho, y el latir de su corazón fue como una dulce melodía,
esa melodía que quise escuchar sin cesar y de la cual me enamoré,
hubo fuego, entre miradas, risas y secretos fue un gran día.

No quiero recordarlo demasiado, pero me sería imposible olvidarlo.
ni arrancándome el corazón del pecho, ni aún pasado mil años.

martes, 9 de febrero de 2016

Sonrisa gris
























Ella cierra los ojos cuando el día no le gusta,
hace borrones en su cuaderno
y a ratos llora en silencio.

Después desaparece y planea una sonrisa,
se mira en el espejo y se siente como nueva,
pero a veces siente que se cansa de la vida.

Hay días en los que se come el mundo,
y otros días pasan un poco desapercibidos,
pero le marcan aquellos de dolor profundo.

A veces recuerda con nostalgia los días soleados,
le brillan los ojos y siente un aguijón en el alma,
le falta brillo en la mirada, pero prefiere mirar hacia otro lado.