martes, 13 de septiembre de 2016

Hacerte mio, volverme tuya















Contempla mi mirada, sedienta por robarte un beso.
Mis labios te reclaman, mi sonrisa te espera y yo, 
ardo en deseos de tenerte entre mis brazos.

Tengo sed, sed de ti. 
De verte cerca, de admirar tu sonrisa 
y fundirme en un abrazo.

Y aprisa o despacio, las ganas siguen presente.
De que un día de estos te tenga de frente 
y sin más pretensión robarte un beso.

Y hacerte mío, y volverme tuya.
Devorarte hasta calmar esta sed de ti.

Problemas del amor



















El problema no es el amor. 
Sino, dar demasiado antes de tiempo, 
entregar como si no hubiera mañana 
y dejar que te apuñalen.

El problema es no andar con pies de plomos 
y sin ver venir las intenciones,
es poner el corazón antes que el cerebro.

Anteponer la mirada al beso sería lo suyo.
El problema es que poca gente sabe 
amar de verdad y por completo, 
y para que me den unas migajas,
mejor no les quiero.

Que bonito sería poder amar sin miedo, 
de que mañana te vayas, me olvides 
y tenga que seguir como si nada importara.

Que bonito sería encontrar un amor verdadero, 
de esos que caminan bajo la luna llena 
y se regalan poesías y besos.

lunes, 1 de agosto de 2016

Al hombre que yo quiera



















Al hombre que me quiera, sólo le pido una cosa, 
que no me mienta a la cara y que me diga
las verdades sin anestesia.

Que me permita suspirarle 
y dibujar poesías en su espalda,
y que al hacer el amor penetre
tanto en cuerpo como en alma.

Al hombre que yo quiera le prometo mil caricias
cada día, dulces besos para desayunar
y una ración de abrazos al despertar.

Caminar de la mano a la luz de la luna, 
ya sea verano, otoño o primavera.
Le prometo algo de calma en su vida
y un cariño sin medidas.

Al hombre que yo quiera, le haré sentirse amado,
que nunca nos falte la sonrisa y que consigamos
de cada invierno una eterna primavera.

domingo, 12 de junio de 2016

Sobrevivir














Tan rota y amarga por dentro,
pero siempre sonriendo al mundo.
Tan frágil como el papel
y a la vez dura como una piedra.

Ojos llorosos de vez en cuando, 
pero no por demasiado tiempo.
Y es que a veces me siento tan fría... 
porque no queda remedio.

Aprendí a ser fuerte por narices y a superar 
la dureza de la vida con la mínima compañía.
Sólo fuerza y valor, eso es todo.
Lo principal, sobrevivir...

No te prometo




















No te puedo prometer nada,
pero si te puedo asegurar que si me quieres, 
yo te querré el doble.

Y que a veces mi corazón siente algo de frío, 
pero intento abrigarlo para que no se congele.

En el fondo sólo tengo ganas de una caricia,
un buen beso y en definitiva de un amor verdadero.

No te prometeré la luna ni las estrellas,
pero si te quedas aquí a mi lado un ratito, 
puedo regalarte una sonrisa y un enorme abrazo.
Y aunque a veces parezca de piedra, soy frágil.

Necesito unas manos sinceras en las que entregar mi cariño, 
una chispa que me encienda y me ilusione, pero sin miedos.

Tengo la loca necesidad de amar sin medidas 
y entregar lentamente el corazón 
hasta caer rendida por la pasión.

Hambre de caricias, de besos, de afecto, 
de sentirme humana 
y poder ser débil sin temor a fraguarme.