martes, 1 de enero de 2019

Por un nuevo firmamento













Nunca había estado tan segura de algo en mi vida,
como cuando me sostienes la mano y el mundo gira.

Te miro y veo un mundo de ilusión reflejado en tus ojos,
nada me llena más que esta felicidad sin cerrojos.

Basta con tenerte cerca para desatar un huracán de amor y deseos,
con esa sonrisa y ese cariño que me aportas, nació el "te quiero".

El tiempo... Quien pudiera pararlo para hacer infinitas las horas que pasamos juntos.

La vida... Quien pudiera entenderla desde otra perspectiva.

La risa... Esa que me contagias con tu mera presencia.

La suerte... Mi suerte de tenerte cerca y haberme cambiado la vida para bien.

Gracias, gracias por todo.
Lo que tenemos y lo que estará por llegar. 

Bailemos




















Bailemos sin más,
mientras estemos cerca, siempre habrá música.

Al ritmo de nuestros besos y caricias,
al sol que calienta nuestra sonrisa.

Bailemos hasta que el cuerpo aguante,
bailemos sin música, por amor al arte.

Pero bailemos esta noche, la de mañana y todas.
Bailemos, pues esta será nuestra oda.


martes, 11 de diciembre de 2018

En tu comisura














En la comisura de tus labios, 
hayo mi deseo más profundo. 
Como un colibrí que me seduce con su aleteo, 
y le sigo sin pensarlo.

Una especie de droga, de lo más dulce y sutil, 

labios de encanto, labios carnosos y llenos de miel.

Me miras y me pierdo, y solo me hayo en esa sed.
Sed de ti, que me enloquece, con solo verte sonreír.

Hay magia
















Hay tanta magia en nuestros labios, 
piel y miradas, que basta con mirarnos de reojo 
para que salten chispas.

Hay tanto fuego en tus manos, 

que basta una caricia para hacerme palpitar.

Y ya en un beso nos recorremos por completo, 

esa explosión de sentimientos que nos hace vibrar.

Pero sobretodo hay magia en nuestros corazones, 

y cuando escucho tu latir lo siento... 
un deseo infinito por perderme entre tus brazos, 
y soñar juntos sin mayor necesidad.

domingo, 14 de octubre de 2018

Príncipes desteñidos




















Patéticos personajes, 
esos príncipes azules de traje y corbata.

Que van de galanes por la vida
y acaban metiendo la pata.


Y convierten a la más dulce 
y noble dama,
en una aunténtica fiera.


Ironía es que te encandilen con falsas palabras,
milongas baratas que te venden y una escucha y compra.


Al final el príncipe azul se destiñe, 
y bajo su traje esconden la espada.

Espada con la que apuñalan a quien les da la real gana.

Porque son muy príncipes y marqueses, 
señores nobles y valientes,
tan galanes y tan señores; 
que no saben de la humildad, 
del respeto, y sus valores.