domingo, 12 de junio de 2016

Sobrevivir














Tan rota y amarga por dentro,
pero siempre sonriendo al mundo.
Tan frágil como el papel
y a la vez dura como una piedra.

Ojos llorosos de vez en cuando, 
pero no por demasiado tiempo.
Y es que a veces me siento tan fría... 
porque no queda remedio.

Aprendí a ser fuerte por narices y a superar 
la dureza de la vida con la mínima compañía.
Sólo fuerza y valor, eso es todo.
Lo principal, sobrevivir...

No te prometo




















No te puedo prometer nada,
pero si te puedo asegurar que si me quieres, 
yo te querré el doble.

Y que a veces mi corazón siente algo de frío, 
pero intento abrigarlo para que no se congele.

En el fondo sólo tengo ganas de una caricia,
un buen beso y en definitiva de un amor verdadero.

No te prometeré la luna ni las estrellas,
pero si te quedas aquí a mi lado un ratito, 
puedo regalarte una sonrisa y un enorme abrazo.
Y aunque a veces parezca de piedra, soy frágil.

Necesito unas manos sinceras en las que entregar mi cariño, 
una chispa que me encienda y me ilusione, pero sin miedos.

Tengo la loca necesidad de amar sin medidas 
y entregar lentamente el corazón 
hasta caer rendida por la pasión.

Hambre de caricias, de besos, de afecto, 
de sentirme humana 
y poder ser débil sin temor a fraguarme.

viernes, 22 de abril de 2016

Miedo de amar



Tengo miedo, miedo de sentir amor 
y gritarlo demasiado fuerte.
Miedo de mirar a alguien y darle mi mano, 
para que un día la suelte.

Miedo de volver a soñar e ilusionarme, 
o abrazar con muchas ganas y luego sentir frío.
Miedo de sentir calor y que no dure demasiado 
y que todo acabe en un adiós y escalofríos. 

En definitiva, miedo a enamorarme.

El desvelo de tu ausencia


Hay noches en las que recuerdo su aroma, el tacto de su piel y su sonrisa y el resto se me olvida. 
Se me cae el mundo encima, al saber que ya no me mira, 
ni me siente, ni volveré a ser el motivo de su risa.

Y es que hay días que se tornan infinitos 
y necesito de un suspiro que anide en mi corazón, 
hallar esa droga que ilumine mi alma, que en penumbra se encuentra desde que se fue.

Pero por más que pasan las horas y los días, 
he de confesar que no le olvido ni por un instante. 
Él fue luz, calor, risas y amor sincero.

No se, no se que más decir... simplemente, que lo quiero como jamás quise a ningún otro. 
Con la pureza más sincera y con las letras más bonitas 
que jamás escribí para nadie.

Una madre



Una madre es como una hermosa rosa,
y con cada pétalo nos ayuda a caminar
y a descubrir el mundo que nos rodea.

Una madre es como aire fresco en mitad de las tinieblas,
esa brisa que llega cuando todo va mal 
y con una simple sonrisa o con un gesto tu vida alegra.

Y tú eres esa rosa que ilumina nuestro camino.
Y aunque a veces te apagues un poco
y sientas que no puedes con tanto peso,
recuerda que no estás sola.

Tus hijas y papá te queremos con locura, 
y queremos que tu brillo y sonrisa no se apague nunca.

Ríe, vive, ilusiónate y no dejes que las nubes oscurezcan tu día.

*Ésta poesía va dedicada para mi madre, se la escribí para el día de su cumpleaños y tiene algo muy especial :)