lunes, 3 de septiembre de 2012

La magia de los libros

libros

Siempre he pensado que los libros tienen algo mágico. Sobre cada una de sus páginas esconden un misterio que ansiosamente queremos descubrir mientras avanzamos.

Nada más abrir un libro, podemos apreciar su agradable aroma a nuevo; papel nuevo con letras por descubrir. Luego al comenzar a leer vamos desvelando dicho misterio, descifrando cada palabra, cada frase, sin que ninguna sobre ni falte.

Comenzemos por el primer capítulo, ya entoces nos cautiva y comenzamos el viaje que continúa por diversos paisajes. Y aún mejor esos libros que parecen conocernos, que nos confirman lo que sentimos y de alguna manera nos ayuda y nos comprende; como si libro y lector fueran uno solo.

Cierta gente nos mirara con cara rara por viajar de esa manera y perdernos tanto con un libro; pero pobre de ellos, ¿no?, lo que se pierden, pues no saben la magia que se esconde tras sus páginas y prefieren la tele, antes que leer. Ni idea tienen…

Porque ellos son pura magia, hecha con gran esfuerzo y dedicación y quizás algún ingrediente secreto (el que nos hechiza), y como si de una enorme torre se tratara sus ladrillos nos encallan mientras subimos hasta el último capítulo, la última palabra, la última sílaba. 
Menuda magia la de los libros, ¿verdad?, y no la de los magos.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Málaga en llamas

Ayer fue un día trágico para los malagueños, en concreto de Marbella en adelante, muchos pueblos y reservas naturales quedaron calzinados; todo fue una completa pesadilla.

Por todos lados era destrucción total, una clara masacre. Lo que antes era verde, ahora es negro.
Se perdieron montones de hectáreas de vida silvestre y salvaje, algunos habitantes veían como desaparecían sus hogares y otros tantos en refugios esperaban volver a su casa y que sus demás familiares cercanos estuvieran sanos y salvos. Vidas humanas se cobraron muy pocas, pero si alguna, e inumerables heridos e intoxicados.

Sin duda fue algo muy trágico, tanta destrucción, y peor aún, que posiblemente fuera un incendio provocado, en fin, ¿qué persona puede hacer tal cosa?



Recuerdo el día anterior, cuándo saqué a mi perro ví no muy lejos una enorme nube de humo, obviamente me asusté un poco, y pensé que podía ser un incendio, lo que no sabía es que fuera para tanto. Ese mismo día por la noche, sobre las cinco de la mañana me levanté para beber un vaso de agua y noté un fuerte olor a quemado, pero siendo esa hora y tal no le presté demasiada atención.

Cuando me levanté por la mañana, sobre las once si que me dí cuenta, miré por la ventana y llovía cenizas, que manchó coches, terrazas, calles y hasta el mar. (Ví fotos de las playas más cercanas y estaban cubiertas de cenizas). Y en el telediario solo daban malas noticias de la catástrofe, el fuego avanzaba constantemente destruyendo más a su paso, y el viento como no, ayudó en esto. Ya ni los bomberos, ni helicópteros podían con ésto, se fue de las manos y cada segundo, cada minuto contaba. Cada cinco minutos se escuchaban helicópteros de un lado a otro, y todos con la esperanza de que acabara ya esta pesadilla.

Y bien, ¿ahora qué, cuánto se tardará en recuperar todo lo perdido?
En fin, el daño ya está hecho, y habrá que vivir con ello, aunque peor lo tienen aquellos que perdieron su hogar. Ahora toca esperar a que las cosas se estabilizen y vuelvan a la normalidad, aunque por desgracia lentamente.

sábado, 28 de julio de 2012

Sólo es un mal día

Hay ocasiones en las que tenemos un mal día, días que deberían ser de lo mejor y estamos con la ilusión de que sea así. Pero al final por una cosa u otra se tuerce y las cosas no salen del todo bien. Ayer por ejemplo tuve uno de esos días, me levanté con ilusión y desde el primer momento pensé que todo saldría bien casi como si fuera un ritual; pero para nada, fue todo lo contrario y hasta acabé sintiéndome culpable por ciertas cosas, pero bueno ya está, solo fue un mal día y ya habrá días mejores.

Algo que me marcó

ojeras..

¿Recuerdas..? cuando de pequeño antes de dormir tus padres te contaban un cuento o te cantaban una canción, cuando con lo más simple te entretenías; ya fuera un muñeco, unas ceras de colores con un libro para pintar u otra calquier cosa por el estilo. 

Entoces, todo era fácil, y la mayor preocupación solía ser perder en un juego; por aquellos entoces yo era muy feliz, como la mayoría de los niños a esa edad, era alegre, activa, y con muchas ganas de juego. 

Pero con el tiempo las cosas cambiaron, y poco después, sobre los nueve años cambió algo en mi vida; en clase no solía ser la más popular, a las que todos elegían y eso, sino todo lo contratio, y poco a poco me di cuenta de que algunos me hacían el vacío. No querían ponerse conmigo para los trabajos, en educación física acababan eligiéndome la última, y con el tiempo la cosa iba a peor, me pusieron motes, se burlaban de mi en público, y un largo etc. 

Había veces en las que estaba tan cansada de todo que hasta me iba sola al baño a llorar, porque era tal la rabia y la desesperación; aunque eso ya es pasado, pero aún me sigue marcando esto, además que hasta hace poco andaba igual en el insti, en el autobús nadie se ponía conmigo y algunos hasta me ignoraron muchas veces. 

Fueron muchas, inunmerables veces las que acabé algo triste y mal por todo esto, montones de veces también en las que mis padre tuvieron que hablar con el tutor, pero nada, casi todo igual…

Y todo esto lo único que me hizo es cambiar, acabé desconfiando de la gente, empezé a ser algo tímida y demás; y todo ¿por qué?, pues por un par de tontos que me fastidiaron bastante, pero bueno ya prefiero olvidarlo y poco a poco como hasta ahora, ir mejor y ser la de siempre, esa que siempre tenía una sonrisa, una cara amable, confiar un poco más en la gente y sobre todo no dejar nunca más que NADIE me pisotee.

viernes, 6 de julio de 2012

Musa de inspiración



Dicen que todo escritor necesita su musa de inspiración, y yo creo que no tiene porque ser así, si que es verdad que se necesita un mínimo de inspiración para escribir, pero no necesariamente una musa; el romance inspira a escribir algo más iluminador y feliz, pero si tuviéramos que esperar a nuestra musa para escribir, que de textos faltarían, ¿no?

Pues eso, que no es necesario, ya que hay infinidad de temas y puedes escribir algo distinto, según estés; desde una frase, microrrelatos de tu vida diaria, una poesía, un ensayo, etc; se puede escribir sobre el amor, sobre la vida, sobre la primavera, sobre la propia tristeza, o lo más simple que se ocurra, el río de tu pueblo, el mar y el sonido de las olas, las nubes del cielo, o lo que sientes en este instante, lo que te pasa...

Lo que si está claro y de lo más importante, es que lo que escribas debe ser algo profundo, simple, directo, con un mínimo de respeto, con sinceridad, y ante todo que salga del corazón; libertad ante todo, esa es la escencia.